Laura Ledesma-Lara Foto por estudiante Eustacio Alamilla

Logrando Mi Sueño Anhelado

Por Laura Ledesma

¿Cómo es que una mujer mexicana proveniente de un pueblito michoacano es una maestra de una escuela secundaria en California? La respuesta es sencilla, con dedicación. Al igual que cualquier otro inmigrante que ha logrado el famoso sueño americano, yo llegué a este país sin saber inglés, con una sola maleta esperanzada en obtener una mejor vida. El ser una maestra de español no es solamente parte de mi sueño americano, sino que es mi sueño de toda la vida. Recuerdo cómo admiraba a mis maestras de primaria en especial a mi maestra Lupita de primer y segundo grado, porque sí señor, yo tuve la dicha de tener a la famosa maestra Lupita de la que todos nos acordamos. Durante todos mis años escolares obtuve un diploma por ser una de las alumnas sobresalientes y fui la abanderada durante mi sexto año. Al ingresar a la secundaria, se me hizo un poco más difícil mantener mi boleta escolar llena con dieces ya que tomar y mantener una buena calificación en 11 clases diferentes era todo un reto. En fin, durante mis años escolares es cuando realmente me di cuenta que no solamente quería ser maestra, sino que quería ser maestra de español ya que me fascinaba cómo mis maestras de español manejaban un léxico y un uso de puntuación impecable. Cuando mi maestra Lupita (la misma de la primaria pero ahora conocida como la maestra Lupe) nos explicaba en primero de secundaria acerca de las reglas de acentuación, los diptongos, hiatos, el uso de la coma, del punto, etc., yo me emocionaba en pensar cómo nuestro idioma español puede sonar muy sencillo a la hora de hablar por el hecho de ser fonológico puede ser a la misma vez muy complicado cuando se escribe. Así sucesivamente mi amor al español y el querer ser maestra de español fue creciendo aunque a la misma vez me preocupaba que cuando se llegará la hora de matricularme en la universidad, no iba a tener el apoyo económico de mis padres. Mi padre llego a este país a los 17 años y desde entonces se dedicó a trabajar en los famosos “files”. Ni cuando conoció y se casó con mi madre en México, dejó de venir a este país a trabajar. Él venía y trabaja por nueve o diez meses y pasaba sólo dos o tres meses en México con mi madre, mis dos hermanos, mi hermana y yo. A pesar de que mi padre ganaba más dinero aquí en este país a comparación de mis tíos agricultores de México, mis hermanos y yo siempre éramos los que parecíamos que teníamos menos dinero porque mi padre siempre le mandaba a mi madre a penas lo necesario para comprar comida. Cada vez que había una boda, un bautizo o la famosa fiesta patronal de mi pueblo, mis primos presumían sus dos o tres estrenos de ropa y calzado mientras que mis hermanos y yo sólo podíamos estrenar un cambio si bien nos iba. Por ende, cada vez que me ponía a pensar en mi futuro profesional sabía que éste era incierto debido a la situación económica de mis padres. Cuando estaba en tercer grado de secundaría recibí una beca escolar, la cual iba a mantener durante los próximos tres años en la preparatoria si continuaba obteniendo buenas notas. Lo cual a su vez me hacía sentir tranquila en que por lo menos iba a terminar la prepa, como corrientemente se dice. A medio año escolar dejé de pensar en si mis padres iban o no a tener dinero para costear mi educación superior; no porque ya no pensará en ir a la universidad, sino porque en ese tiempo a finales del año 2004 fue cuando mi padre decidió que por fin era momento de traer a mi madre y hermanos a vivir a este país.

Ese año y el año siguiente fue cuando mi vida cambió por completo, dio un giro inesperado. El aprender y acostumbrarse a un nuevo país y a un nuevo idioma no fue tan difícil ya que afortunadamente encontré a buenas amistades, las cuales aún conservo y puedo llamar mis “mejores amigas”, y también por el hecho de que la gramática del idioma inglés es mil veces sencilla que la del español. La pronunciación es la que nos cuesta un trabajo dominar a todas las personas que llegamos aquí después de los doce o trece años de edad, pero nos damos a entender o como dice mi buena amiga, nos defendemos. El giro inesperado que ocurrió en mi vida se debió a que en ese año, 2005, mi madre y hermanos nos enteramos que mi padre le había estado siendo infiel a mi madre por muchos años ya. Fue entonces que todos “abrimos los ojos” y comprendimos porque mi padre “nunca tenía” dinero para enviarnos. Un año después en el 2006, mi padre y mi madre con casi 9 meses de embarazo decidieron separarse ya que a pesar de que mi madre estaba dispuesta a hacerla de “borrón y cuenta nueva” o al menos eso escuché, mi padre prefirió continuar su relación con su amante y prefirió irse a vivir con ella y su nueva familia en lugar de tratar de rescatar y apoyar a la suya. De ser una niña extrovertida que se la pasaba en la calle jugando fútbol, arriba de los árboles como changa como mi madre decía, y de jugar a los carritos y a todo tipo de juegos con los primos pasé a ser una adolescente introvertida la cual se refugiaba en los estudios y en la comida para ocultar sus sentimientos. Mi segundo refugio me llevo a tener un poco de sobrepeso y esto a su vez hizo que mis hermanos se la pasarán hostigándome o haciéndome bullying como se dice en este país. Afortunadamente nunca dejé que el bullying de parte de mis hermanos me afectará, pero recuerdo que desafortunadamente hubo algunas ocasiones que también llegué a recibir unos cuantos malos comentarios de parte de mi propia madre, la cual decía que ella a pesar de haber tenido cinco hijos era mucho más esbelta que yo. Lo que ella quería es que yo dejara de comer demás y que dejara de comer tanta comida chatarra, pero no supo encontrar la manera adecuada de decírmelo y además en ese momento tampoco entendía que la comida era mi manera de refugiarme y esconder todo lo que sentía en ese momento de ver a la pobre de mi madre trabajar hasta los siete meses de embarazo en los “files” porque, lo que no conté anteriormente, es que mi padre ya ni siquiera pagaba el alquiler a mi tío del lugar que nos rentaba porque no le alcanzaba el dinero. Y claro cómo le iba alcanzar mantener dos hogares, el de su amante y el de nosotros, con el sueldo que ganaba. Al principio creía que a mí fue a la que me afectó más la separación de mis padres ya que mi hermano mayor que en aquel entonces apenas tenía 18 años se fue a vivir con la novia así alejándose de los problemas familiares y mi otro hermano y mi hermana menor parecía no afectarles en lo absoluto. Pero más tarde entendería cómo es que todos nos vimos afectados de distintas maneras.

Mi madre volvió a trabajar a los “files” después de que mi hermanito Elias cumplió 2 meses. Como pudo, nos sacó adelante y hasta la fecha ha demostrado ser toda una verdadera madre que lucha día a día por el bienestar de sus hijos.

Yo volví a recobrar un poco de mi extrovertida personalidad gracias a los cursos de verano de liderazgo en los cuales participé. Los cursos que más cambiaron mi vida fueron uno que tomó lugar en UCLA por un mes y los famosos fines de semana de camping en PSICON, los cuales se me ofrecieron por parte del Club Migrante de mi preparatoria. Había solicitado únicamente a UCMerced donde fui aceptada y donde tenía planeado mudarme junto con un par de mis amigas, pero como no faltó la persona que convenciera a mi madre de no dejarme ir porque de acuerdo a las creencias de personas de mente cerrada, las chicas sólo van a la universidad para andar en fiestas, para andar de “locas” y al final ni terminan la carrera, pero sí salen embarazadas. En fin, un año después de trabajar en el campo con mi madre, decidí volver a la escuela porque la vida del campo o el trabajo en empaques de fruta no eran lo que yo quería para mí. En ese entonces, conocí a mi novio Osvaldo, ahora mi esposo, quién también me animó y apoyó para que regresara a estudiar. Cuatro años más tarde, recibí mi licenciatura en español, dos años después mi maestría en literatura hispana y por último recibí mi credencial de maestral un año después.

Actualmente, trabajo en Bullard High School donde a pesar de que cada día puede ser un recto me levanto pensando en la buena actitud, amabilidad e inteligencia que muchos de mis estudiantes poseen. El que un sólo estudiante aprecie lo que haces por ellos es para mí razón suficiente para que yo quiera continuar ejerciendo la carrera que siempre quise ser desde pequeña y la cual es tan gratificante. En lo personal me encanta viajar porque al hacerlo uno aprende tanto de otras culturas y se vuelve más tolerante y por supuesto que me encantan los perros. Soy madre de dos hermosos cachorros; mi Kiki, un husky, y mi Bella, una Maltese. Creo que me encantan los perros porque aparte de que estos son los mejores amigos del humano, también son una de las mascotas más fieles que hay, las cuales jamás abandonarían a su familia.

Laura Ledesma trabaja en la preparatoria Bullard, el director es Carlos Castillo. Laura recibe capacitación del programa Doble Inmersión del Distrito Unificado de Fresno: que es un programa bilingüe que busca que los estudiantes adquieran destrezas de comunicación y lectoescritura, además de integrar el desarrollo de la competencia intercultural; con la expectativa que no solo estén preparados para completar los requisitos para obtener el Sello de Bilingüismo al graduarse de la preparatoria, sino también desarrollar una perspectiva más amplia de la diversidad y conciencia cultural.

Los maestros reciben capacitación y tienen todo el apoyo para llevar a cabo su labor. Para preguntas adicionales sobre los Programas de Doble Inmersión en FUSD, favor de comunicarse al (559) 457-3916 ó visítenos: https:// www.fresno.org/dept/els

  • The Community Alliance is a monthly newspaper that has been published in Fresno, California, since 1996. The purpose of the newspaper is to help build a progressive movement for social and economic justice.

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