Sí se puede: yo pude, tú también puedes

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Por Alma Rentería

Mi nombre de soltera es Alma Delia Zamorano mejor conocida como “la maestra Rentería”, nací en la ciudad de México. Al igual que muchas familias de inmigrantes, con esperanza de una vida mejor, llegue a este país cuando apenas tenía 14 años con mi mamá y mi hermana gemela, Ana Gabriela.

Estas fechas decembrinas traen alegría, orgullo y paz a mi corazón ya que es tiempo de reflexionar y agradecer por todas las bendiciones que han llegado a nuestras vidas. No siempre fue así, hubo días llenos de tristeza, nostalgia y sufrimiento ya que al llegar a este país no siempre es fácil salir adelante.

Desde muy pequeña sabía que quería ser maestra. Una de las razones principales es que yo nunca fui una “estudiante modelo”. Por el contrario me costaba mucho trabajo entender las lecciones y tenía que repasar más de una vez cada lección. Después de largas horas de estudio mi promedio no era el mejor. De aquí aprendí a luchar y trabajar para salir adelante y no darme por vencida a pesar de las circunstancias.

Me considero una soñadora, por dos motivos muy importantes: el primero, es que antes de recibir la ciudadanía y residencia legal en este país, yo un día también fui indocumentada. Fueron días inciertos pues no sabía que nos deparaba el futuro. El segundo, es que siempre fui una soñadora literalmente hablando. Creo firmemente que el estudio es la base del éxito y que tener metas es importante soñar y confiar que todo es posible.

Entendí que no importaba trabajar el doble, con persistencia y disciplina logré terminar la secundaria e ingresar a la Universidad Estatal de California, Fresno con la meta de ser una maestra bilingüe. Mi decisión de ser una maestra bilingüe es el resultado directo de mi experiencia al llegar a este país.

Otro de los retos personales más difíciles fue el adaptarme a un nuevo idioma. Aún recuerdo la impotencia de no poder comunicarme, de no poder expresar lo que yo quería decir y lo que es peor, no entender la mayoría de las palabras en los textos escolares, aun cuando yo ya sabía leer en mi idioma nativo. Aún recuerdo con tristeza la experiencia de que a los 14 años mi hermana y yo tuvimos que cursar el séptimo grado porque no hablábamos inglés. Con vergüenza a los 14 años cuando el resto de nuestros compañeros contaban con apenas 11 o 12 años.

La vergüenza fue poca en comparación con la impotencia de no entender el inglés. Sonidos raros resonaban en mis oídos. Palabras, frases y oraciones totalmente desconocidas. Fue entonces que me sentí totalmente atraída por los autores chicanos. Su forma de describir sus experiencias la forma en que jugaban con el vocabulario. Especialmente cuando usaban palabras que yo reconocía, sentía que me podía conectar con sus vivencias y experiencias. Fue tan poderoso reconocer mi idioma y mi cultura en este tipo de libros que no quería parar de leer.

Así fue como un día decidí escribir un libro infantil. No fue fácil, sobre todo cuando reconozco que la escritura no es “mi fuerte”. Ahora, tengo muy claro que todos somos capaces de lograr lo que nos proponemos. Yo con amor y cariño les explico a mis estudiantes que tal vez nos toque trabajar un poquito más, tal vez no toque trabajar el doble o el triple. No tiene nada de malo, lo importante es no darse por vencido. En poco tiempo yo ya tenía dos libros publicados: “El mejor regalo para mamá” y “Abuelita, abuelita, ¿dónde está?” El primer libro tuvo la fortuna de recibir el primer lugar en la ciudad de Nueva York, en la categoría Mejor libro para padres en el 2012.

Este libro es una combinación del amor tan grande que le tengo a mi madre y del amor que les tengo a mis hijos. Mi madre fue el mejor ejemplo que tuvimos mi gemela y yo. Crecimos viéndola trabajando en el campo, en las compañías empacadoras, limpiando en hoteles, limpiando casas y eventualmente estudiando para obtener su licencia de asistente de enfermera. Firmemente creo que ella es un ejemplo de superación y perseverancia.

Recientemente tuve la bendición de ser reconocida por la lotería de California como una de 6 maestras en todo el Estado de California de ser parte de su campaña: “Gracias maestra”. Sí se puede, yo pude, tú también puedes.

Mira por favor:

“El gracias más especial Alma Renteria” https://www.youtube. com/watch?v=mTVxaBOoOp8

“Telemundo 51 visito mi salón de clases.” https:// www.youtube.com/watch?v=_ VK5GcnRpdU&feature=share

“Medallas de honor para la maestra del “Si se puede” http:// www.graciasmaestros.com/article35-medallas-de-honor-para-la-maestra-del-si-se-puede/

Alma Rentería trabaja en la escuela Erwin Elementary School Fresnco, CA. La directora es Sandra Toscano. Esta escuela está en el programa Doble Inmersión del Distrito Unificado de Fresno: que es un programa bilingüe que busca que los estudiantes adquieran destrezas de comunicación y lectoescritura casi nativas en un segundo idioma, además de integrar el desarrollo de la competencia intercultural; con la expectativa que no solo estén preparados para completar los requisitos para obtener el Sello de Bilingüismo al graduarse de la preparatoria, sino también desarrollar una perspectiva más amplia de la diversidad y conciencia cultural.

Los maestros reciben capacitación y tienen todo el apoyo para llevar a cabo su labor. Para preguntas adicionales sobre los Programas de Doble Inmersión en FUSD, favor de comunicarse al (559) 457-3916 ó visítenos: https:// www.fresno.org/dept/els