Deslucida Celebración del 1 de Mayo

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Marcha del 1 de Mayo en Fresno. Foto de Peter Maiden.

Por Eduardo Stanley

Unas 200 personas participaron del rally y posterior marcha para celebrar el 1ro. de mayo, Día Internacional de los Trabajadores, el sábado 1ro. de mayo frente al ayuntamiento de la Ciudad de Fresno. La mayoría de los asistentes eran activistas o integrantes de las organizaciones que organizaron el evento, entre ellas Chirla (Coalition for Humane Immigrant Rights) y el Sindicato de Campesinos (UFW, por sus siglas en inglés).

Un puesto ofrecía pruebas de Covid 19 gratis y los resultados en solo 15 minutos como parte del proyecto ORALE, una colaboración del Centro Binacional Para el Desarrollo Indígena Oaxaqueño (CBDIO), Líderes Campesinas, UC Davis y Central California Environmental Justice Network.

Los maestros de ceremonia iniciaron el evento con un minuto de silencio en honor a los fallecidos recientemente por Covid 19 y por la violencia policial.

También se expresó apoyo a la comunidad asiática, la víctima más reciente del odio racial, así como a la comunidad afroamericana. Ningún representante de estas comunidades estuvo presente.

Posteriormente se le dio espacio a dos sacerdotes católicos para bendecir el evento. El padre Alex lo hizo brevemente mientras que le padre Joaquín abusó extremadamente de su tiempo con una larga perorata sin conexión entre diferentes temas al tiempo que promocionaba la agenda católica anti-aborto, en un tono paternalista y agresivo.

  Los oradores destacaron los derechos de los inmigrantes y pidieron apoyo para propuestas de reforma migratoria, principalmente para la llamada Acta de Modernización Agrícola, misma que algunos críticos consideran una extensión del programa de trabajo temporal conocido como H2A. Si bien esta propuesta contempla otorgar la residencia a jornaleros agrícolas, contiene serias limitaciones además de escasa protección a los derechos de estos trabajadores —incluyendo el derecho a sindicalizarse.

Apenas se mencionaron las otras propuestas migratorias. Es que el tema migratorio no es exclusivo de los latinos o de los jornaleros agrícolas, aunque sean los más afectados. Existen al menos un millón de indocumentados de origen asiático. Y también hay miles de inmigrantes africanos sin residencia, y no pocos europeos del este.

El 1 de Mayo debería ser una celebración de los trabajadores sin importar su origen y una oportunidad para forjar una unidad multirracial y cultural en defensa de los derechos laborales (como lo fue el Rally del 1 de Mayo de 2006 y el de 2007), especialmente el derecho a sindicalizarse. 

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Eduardo Stanley es el editor del periódico Community Alliance. Puede contactarlo en editor@fresnoalliance.com