
El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos exige que las comunidades realicen de manera periódica encuestas llamadas Point in Time (PIT) para contar a la población local sin hogar.
La encuesta, administrada por el condado y llevada a cabo por voluntarios, ofrece una fotografía de las personas sin hogar, tanto las que están en albergues como las que viven a la intemperie, durante una sola noche a finales de enero.
El Continuo de Atención de Fresno y Madera (FMCoC, por sus siglas en inglés) publicó hace poco el resumen ejecutivo de los hallazgos de 2025 y los resultados preliminares del conteo de 2026.
Los datos verificados del conteo de 2025 que dio a conocer el FMCoC señalan un aumento del 9.2% en la falta de vivienda entre 2023 y 2025 en los dos condados.
Tras la criminalización de los residentes sin hogar de Fresno con la entrada en vigor de la Ordenanza Contra los Campamentos en 2024, los líderes locales esperaban ver una baja en el número de personas sin hogar en Fresno. En cambio, las cifras aumentaron.
Madera tiene una ordenanza parecida a la de Fresno, que castiga a las personas sin refugio con multas de hasta $1,000 y tiempo en la cárcel.
Los datos sin verificar del conteo PIT de 2026, realizado hace poco, indican que hay 1,619 personas sin refugio y 1,635 personas en albergues en la región.
Sin embargo, a quienes se negaron a responder la encuesta no se les contó en 2026, lo que distingue este conteo de los anteriores y genera dudas sobre su exactitud este año.
“Los informes del conteo Point-in-Time (PIT) que se acaban de publicar para los condados de Fresno (y Madera) muestran que la falta de vivienda aumentó en 2025 y disminuyó en 2026”, dijo Desiree Martinez, activista desde hace mucho tiempo y fundadora de la organización sin fines de lucro We Are Not Indivisible, en una declaración a Community Alliance sobre el informe.
“Aunque respeto el esfuerzo que implica realizar estos conteos, creo que las cifras no reflejan del todo lo que muchos de nosotros estamos viendo en las calles hoy en día.”
La exactitud es un asunto clave porque las agencias federales y estatales que otorgan fondos usan estas cifras para repartir recursos indispensables destinados a albergues, vivienda y servicios.
Expertos, funcionarios locales y la presidenta del FMCoC, Laura Moreno, han reconocido que el conteo no es exacto. En 2023, Moreno le dijo al Fresno Bee: “Estoy completamente segura de que se nos están escapando personas. La naturaleza transitoria de la población sin hogar hace que sea fácil pasar por alto a quienes rara vez están a la vista.”
Cifras verificadas de 2025
En la región del FMCoC, 4,905 personas vivían sin hogar al momento del conteo de 2025, un aumento del nueve por ciento respecto a 2023.
De ellas, 3,000 (62%) estaban sin refugio, 1,693 se quedaban en un albergue de emergencia y 170 estaban inscritas en un programa de vivienda de transición. El 68% eran hombres, el 30% mujeres y el 1% personas transgénero.
De las 4,905 personas sin hogar en la noche del conteo de 2025, 1,400 (29%) reportaron un trastorno por abuso de sustancias y 1,500 (31%) reportaron una enfermedad mental grave. Los estudios muestran que hasta dos terceras partes de los adultos sin hogar viven con trastornos concurrentes de salud mental y consumo de sustancias.
Se calcula que entre 700 y 750 personas sin hogar de 55 años o más viven en las regiones de Fresno y Madera. Los adultos mayores son la población sin hogar que crece más rápido en la zona, impulsada en gran medida por las rentas por las nubes y los ingresos fijos que no han alcanzado a subir al mismo ritmo.
Los datos actuales indican que muchas personas mayores que viven sin hogar están solas y dependen únicamente del Seguro de Ingreso Suplementario (SSI) o del Seguro Social.
Esposas y nada de vivienda
“En los últimos años, Fresno ha recibido niveles de financiamiento sin precedentes para atender la falta de vivienda”, dijo Martinez.
“Esas inversiones crearon camas en albergues, programas de acercamiento, servicios de apoyo y oportunidades de vivienda. Sin embargo, lo que me preocupa es lo que ha pasado desde que se realizó el conteo PIT de 2026 en enero.
“Hemos visto cómo varios albergues y programas de vivienda cerraron o empezaron a cerrar. Familias y personas que antes tenían vivienda o estaban en un albergue están siendo desplazadas de nuevo a la calle.
Al mismo tiempo, nuevos desarrollos de vivienda pensados para atender a residentes sin hogar siguen vacíos mientras la gente continúa durmiendo a la intemperie.”
Presumiendo los resultados del conteo PIT de 2026, sin verificar y reconocidamente inexacto, el alcalde de Fresno, Jerry Dyer, dijo que “[esto] muestra que en realidad estamos avanzando muchísimo. Hace cinco años y medio, cuando me convertí en alcalde, de verdad sentía que estábamos perdiendo la batalla.”
Cuando Community Alliance preguntó qué efecto había tenido la ordenanza contra los campamentos en la reducción de la falta de vivienda, el alcalde respondió que “no tuvo ningún efecto”.
Ha habido más de 2,000 arrestos y citatorios de personas sin refugio desde septiembre de 2024, cuando entró en vigor la ordenanza, una cifra mayor que el número reportado de personas sin refugio en las calles.
Los registros indican que el Departamento de Policía de Fresno (FPD) y, en particular, el Equipo de Respuesta y Asistencia para Personas sin Hogar (HART, por sus siglas en inglés) han arrestado o citado a muchas personas sin hogar más de una vez.
Los defensores reportan que constantemente se acosa a las personas y se les obliga a esconderse en lugares peligrosos para evitar al HART, que desplaza por la fuerza a las personas sin hogar y destruye sus pertenencias de manera habitual, incluyendo artículos esenciales para sobrevivir como ropa abrigadora, medicamentos y documentos vitales como actas de nacimiento e identificaciones, que son indispensables para conseguir una vivienda permanente.
La naturaleza repentina y forzada de las acciones del HART agrava los problemas de salud mental, interrumpe la continuidad de la atención médica indispensable para manejar enfermedades físicas crónicas y trastornos psiquiátricos, y aumenta el riesgo de muerte prematura, además de elevar la probabilidad de infecciones que ponen en peligro la vida, hospitalizaciones y sobredosis mortales.
Ser empujados hacia entornos más aislados y remotos hace que sea más difícil para los equipos de medicina en la calle y las redes de apoyo llegar a ellos.
También obliga a las personas a meterse en nuevos vecindarios donde pueden enfrentar más conflictos con otros grupos sin hogar o con los residentes locales.
A pesar de todo esto, el alcalde propone financiar un segundo HART, una de solo cinco adiciones al fondo general del año fiscal 2027. El segundo HART estaría formado por un sargento y cuatro oficiales, con un costo anual de $907,000.
En las recientes audiencias del presupuesto de la ciudad, el concejal Miguel Arias y varios otros concejales hablaron a favor de un HART adicional, alegando que los residentes y los dueños de negocios de Fresno quieren un equipo más para sacar a las personas sin hogar de la vista, fuera del alcance de la mente, para tratar de hacerlas desaparecer.
Muchos miembros de la comunidad se manifestaron en contra de agregar el segundo equipo y nadie habló a favor.
Pidieron control de rentas, más vivienda de bajos ingresos, la construcción de aldeas de casas pequeñas y el establecimiento de “campamentos seguros” mientras tanto.
En cambio, el alcalde y el concejo apoyan la criminalización y una fuerte intervención policial.
En lugar de mostrar un verdadero liderazgo, el alcalde y el concejo van detrás de sus votantes para seguir aplicando una política fracasada, costosa, cruel e incluso mortal.
